Cuando la duda rasca la espalda y asoma un hálito de olvido,
que lo auténtico no peligre en manos de lo impuesto.
No es un tema más, sino es la raíz del resto,
que mío es sólo aquello que hoy llevo puesto.
Soy quien abraza, quien cuida y contiene.
Soy quien mira a los ojos al que en frente tiene.
Soy historias que cuento a quien quiera escucharlas.
Soy también otras, y a veces elijo callarlas.
Soy un páramo fértil, de calor en las tardes.
Soy también su brisa y sus pastos verdes.
Soy un mate en una ruta, camino a no se dónde.
Soy una mirada cómplice que muy poco esconde.
Soy un lío de música, movimiento y ruido.
Soy de gustos variados que hacen sentido.
Soy la alquimia en los platos que sé hacer.
Soy de por quien un nuevo plato quisiera aprender.
Soy estas palabras que escribo convencido.
Soy también esas que borré al haberlas leído.
Soy tierra firme, con dos profundos ojos en calma.
Soy también un terremoto cuando peligra el alma.
Soy todo esto.
No soy sólo esto.
–
Se es sólo un instante y de ese instante saco esta foto en palabras.
Mañana ya es otro quien lee, quien escribe, quien piensa e interpreta.
Es un paso en dirección a construir quien soy con quien fuí.
Pero nunca quien seré.
