Según la RAE:
«Poner en armonía, o hacer que no discuerden o se rechacen dos o más partes de un todo, o dos o más cosas que deben concurrir al mismo fin.«
Me gusta más la definición que le da el Diccionario del Español de México:
«Hacer que las diversas partes de algo se relacionen o combinen de manera equilibrada, simétrica o concorde.«
El pié que escribí en la página, debajo del título, es poner esto en mis palabras, y apuntar directamente al objetivo de este rincón en la web.
Armonizar tiene una connotación artística que me llama y me cierra completamente para representar lo que es en sí la vida desde mi punto de vista. Hacer que todas nuestras características, nuestras facetas, colaboren y participen en el camino hacia un fin común es en sí un arte.
Claro que también se trata de definir ese fin común porque, si le estoy dando tanta importancia a la armonía entre las partes para lograrlo, tengo que hablar entonces de este fin común.
Algunos filósofos hablan de libertad, de moral, de placeres, del uso de la razón, de la voluntad, de romper el molde dentro del cual nacemos en la sociedad y buscar un sentido propio, qué se yo, más leo y menos sé. De todos modos, no hace falta leer mucho para llegar a la conclusión de que no lo tengo. No existe tal fin. Si hay algo, hay preguntas, o más bien un camino para encontrarlas.
Ah, eso y estaba disponible el dominio «armoniz.ar», claro.
