Hace poco, en Perú, me compré una flauta nativa, la flauta de la imagen. Esta flauta vino un toque desafinada, pero poco importa dado que por aquí no hay instrumentos armónicos que botoneen y después de todo la idea de jugar un rato con esto es eso mismo, jugar un rato esquivando tecnicismos.
Tenía una melodía en la cabeza y me propuse darle un par de vueltas, el resto fue improvisado.
Salió algo raro, pero tiene sentido. Es una mezcla de una idea, la flauta, varios instrumentos percusivos, el mic de los auris, una memoria agridulce y un pibe con ganas de darle la tarde a la música.
Lo que salió me sonó con algo de aire a oriente, de ahí el nombre.
